Cuba, 1958. Lily se reúne con su padre, dueño de una cochambrosa agencia de detectives en La Habana. Bueno, reunirse, reunirse... más bien se cruza un momento con él. Su padre es adicto al juego y, junto con su secretaria, es secuestrado por Alfonso, mafioso y boss de las apuestas deportivas. El trato es sencillo: su padre a cambio de una starlette, fallida actriz de cine pero amante del principal rival de Alfonso. Un intercambio sencillo, facile, easy, sobre todo porque Lily cuenta con la ayuda de John, exagente de la CIA, y de José, hombre para todo en sus ratos libres, cobarde a tiempo completo. ¡Y todo esto en plena revolución!