Los piratas han entrado en París. Una fragata se desliza entre las fachadas del faubourg Saint-Germain. A bordo, el Capitán Escarlata dispara sus rayos y sus cañones.
Estad alerta, lectoras y lectores, a la imaginación tempestuosa de David B. y a las borrascas de tinta china de Emmanuel Guibert.
¡Harán volar cabezas!.